Cuando el mundo parece más convulsionado, desorientado y en crisis. Cuando al ser humano le aparecen mas y nuevos inconvenientes que lo dejan perplejo ante no se sabe qué. Por eso mismo, es que después de esa reflexión me parece tan raro que justo en este momento de desconcierto, surja el siguiente pensamiento.
He empezado a notar el nacimiento de una nueva generación. Marcada, entre muchos de sus otros rasgos, por una gran tendencia hacia lo que podríamos llamar el nuevo ser individualista que siempre se prioriza él, sin importarle lo que pasa a su alrededor. A este nuevo ser se le hace muy difícil pensar en un surgimiento conjunto, que creo sería el camino menos cómodo pero más eficaz para evitar la mayor cantidad de desigualdades, que desembocan en la actual crisis humana.
Lo primero que tiene uno como justificación, es culpar a los procesos anteriores históricos, ósea, decir que estos cambios lo han hecho mutar hacia lo que es. Entonces esto me permite deducir también que el hombre elige lo que quiere ser, debido a que esos mismos procesos, han sido creados y llevados a cabo por él mismo.
Por ende, solo me cabe preguntarme:
¿Este nuevo ser se debe a que unos pocos han decidido por nuestra suerte y nuestro nuevo modo de actuar; o siempre hemos sido, somos y seremos así?